Jugando con plastilina los peques pueden obtener un montón de beneficios, os dejo aquí algunos de los objetivos que en actividades relacionadas con las plastilina podríamos conseguir:
- Estimular sus sentidos
- Trabajar la motricidad fina a través de la manipulación y la experimentación con la plastilina.
- Fortalecer los dedos y las manos.
- Identificar los colores.
- Aprender nociones: pequeño - grande, largo - corto.
- Favorecer la concentración.
- Relajar y tranquilizar al niño/a mediante actividades con la plastilina.
- Desarrollar la personalidad y los gustos de las niñas y niños a través la plastilina, imaginando, creando y dando forma a sus pensamientos con las figuras que más les gustan o sus colores favoritos.
Materiales
Media taza de sal
Media taza de agua
1 taza de harina
2 cucharaditas de aceite
Colorante alimenticio
- Vierte la harina, la sal, el aceite y el agua en un bol.
- Amasa la mezcla hasta conseguir una masa homogénea. Es bastante probable que se te vaya quedando pegada a los dedos, si es así, puedes ayudarte espolvoreando más harina para facilitarte la tarea.
- Separa en pequeñas bolitas la masa y haz tantas como colores quieras conseguir.
- Envuelve las bolas en papel film y mételas en el frigorífico durante unos 20/30 minutos.
- Cuando ya estén frías, sácalas del papel film y vuelve a amasar las bolitas pero esta vez con el colorante alimenticio para darles el color que tú quieras.
- ¡Y a jugar!
- Si al utilizar la plastilina os ha quedado alguna forma chula que queráis conservar, como la forma de la manita de vuestro peque, podéis meter ese trocito de plastilina en el horno a 200º. En unos 15-20 minutos debería estar lista.
Una vez hayáis terminado de jugar, recuerda que los niños/as también tienen que recoger con lo que han jugado, y una vez limpio el lugar donde se ha realizado la actividad, tendremos un momento estupendo para practicar hábitos de higiene como el lavado de manos.
